Es definitivo, así es, aunque a veces no lo pudiéramos creer, los niños en nuestra sociedad moderna se estresan más de lo que podríamos pensar. Debido sobre todo a que su capacidad para manejar el nivel de tensión es muy limitada y por ello es más fácil que se irriten con mayor facilidad y no solo eso sino que además no sepan ni porque se sienten de este modo.

Esto contribuye a que presenten comportamientos que no es sencillo de manejar por sus padres e inclusive por los maestros, lo cual promueve a que se les etiquete como niños hiperactivos o con déficit de atención, cuando en realidad se trata de un nivel de estrés alto que están viviendo los niños.

En la actualidad todos los integrantes de nuestra sociedad mantenemos un nivel de estrés alto, sin embargo, nos hemos acostumbrado a vivir de esta manera. No obstante, los resultados conforme pasa el tiempo, van apareciendo y finalmente se traducen en enfermedades.

Por lo que respecta a los niños, su nivel de estrés ahora es más alto debido a que también son sometidos a diferentes actividades para las cuales no están aun listos. Qué cantidad de veces hemos escuchado a las mamás platicando entre ellas y comentando de las múltiples actividades que tienen sus hijos de manera extra escolar. Las clases de inglés, las clases de karate, las de fut bol, etc. En una ocasión yo escuche a una mamá decir que ya no aguantaba ser el chofer de su hijo porque saliendo de la escuela tenía que corre para llagar a su casa, darle de comer a su hijo y posteriormente, llevarlo primero a su clase de inglés y de ahí lo debía llevar a su clase de futbol y en muchas ocasiones también era necesario llevarlo a casa de algún compañerito para hacer una tarea. Decía que estaba francamente agotada.

Yo me puse a pensar… ¿será que el niño no estará también cansado o tal vez harto de tantas actividades?

En otra ocasión, visite un centro de enseñanza de inglés que pertenece a un amigo. En medio de la plática, gire mi vista y observé un salón de clase. Me sorprendió darme cuenta de que una alumna estaba con su cabeza sobre el escritorio ¡completamente dormida! Le comenté a mi amigo que si ya se había dado cuenta de que en esa clase había una adolescente dormida. Lo primeo que pensé era que tal vez la clase era sumamente aburrida, sin embargo, el me dijo. “eso pasa todo el tiempo con esta jovencita” a lo que yo pregunte que si sabía la razón de ello. Mi amigo me contestó lo siguiente:

“Esta joven lleva una vida muy agitada, tiene doce años pero sus padres quieren que sea campeona olímpica de natación, por lo cual la levantan a las cinco de la mañana y la llevan a entrenar una hora y media, de ahí la llevan al colegio donde comienzan sus clases a las siete, sale de la escuela a las dos de la tarde, come algo ligero y de nuevo la llevan a clase de natación, de ahí la traen a su clase de inglés, es normal que se quede dormida, ¿no lo crees? Al principio cuando se quedaba dormida en clase, intentamos que estuviera atenta y despierta, hasta que conocimos de su historia. Desde entonces, la dejamos dormir, creo que es el único momento del día en que puede descansar un poco y liberarse de la tensión constante que trae encima”

¿Qué te parece esta historia?

Seguramente los padres de esta niña lograrán hacer de ella una campeona olímpica pero cabría aquí hacer la pregunta ¿a qué precio?

Este seguramente es un caso extremo pero ejemplifica como los padres, en muchas ocasiones participamos elevando el nivel de tensión en nuestros hijos y la mayoría de las veces, sin tomar en cuenta las consecuencias.

Es importante saber que no deberíamos contribuir a elevar de manera inadecuada el nivel de estrés en nuestros hijos porque con ello estamos contribuyendo a que las actitudes que ellos presenten se salgan de control.

Claro que tampoco me estoy refiriendo a que no se establezca ningún tipo de actividad extraescolar pero siempre debería ser solo una actividad, por ejemplo, si es el futbol, con eso será suficiente, tanto para ellos como para nosotros porque al final, alguien los tiene que llevar a sus actividades, ¿no es así?

Así que te invito a que valores las actividades que realizan tus hijos aparte de ir al colegio y evalúa si no estás exagerando. Después de todo, tus hijos tienen toda una vida para decidir y hacer lo que más les guste y no vale la pena estar tenso tener un alto nivel de estrés, siendo tan pequeño, ¿no lo crees?

A continuación te voy a mostrar un ejercicio de respiración muy sencillo que puedes realizar junto con tus pequeños en cualquier momento del día.

1.- Vas a sentarte en un lugar tranquilo junto con tu hijo(a). Les debes decir que van a jugar un juego.

2.- Ambos cierran los ojos y toman aire por la nariz. Debe ser una inhalación profunda.

3.- Sin abrir los ojos, ahora exhalan todo el aire por la boca

4. Abren los ojos y cuentan de manera tranquila del uno al cinco

5.- Vuelven a cerrar los ojos y repiten los pasos uno y dos.

6.- Cuando terminen van a aplaudir juntos con energía.

7.- Al final, si gustas puedes hacerle un poco de cosquillas para que sonría un poco y se dé cuenta que efectivamente se trataba de un juego.

Como puedes darte cuenta es un ejercicio de respiración muy sencillo y fácil de llevarlo a la práctica, así que te invito a que en la primera oportunidad lo hagas y te darás cuenta de que el nivel de tensión disminuye de manera notable.

Espero que lo pongas en práctica muy pronto.

Hasta la próxima.