En esta ocasión me gustaría enseñarte un ejercicio excelente para quitar el dolor de espalda. Una herramienta que al aprenderla y practicarla unos minutos al día te podrás despedir de manera definitiva de ese molesto dolor de espalda.
Si tu eres de los que continuamente tiene ese molesto dolor de la espalda baja o en la parte superior de la misma, continua leyendo y aprenderás un método excelente para liberarte de manera segura de este tipo de malestar y si lo realizas en forma constante, tendrás muchos otros beneficios para tu salud.
En un taller de yoga al que asistí hace algunos meses conocí esta técnica y realmente quede sorprendido de lo bien que funciona y de lo fácil que es llevarla a cabo. Solo necesitas un par de toallas, ¿las tienes? Claro que sí, todo mundo tiene.
Si trabajas continuamente frente a un computador o si permaneces mucho tiempo sentado, como por ejemplo, manejando un auto o si simplemente por tus actividades debes permanecer mucho tiempo en la misma posición, seguramente con frecuencia tendrás un dolor de espalda que es muy difícil de quitar. Y al no hacer nada al respecto, seguramente se ha vuelto crónico, tanto que has aprendido a vivir con él. Sin embargo, no es necesario que esto sea así.
El dolor de espalda aparece por mantener una mala postura cuando realizamos una actividad determinada. Eso es todo. Así de sencillo. Nos duele la espalda porque nos mantenemos por mucho tiempo en una posición equivocada durante un tiempo prolongado.
No obstante, estas posturas equivocadas no solo son incomodas y nos molestan, sino que además, nos traen como resultado otras enfermedades como mala digestión, problemas en el hígado, en el corazón y en general en todos los órganos internos de nuestro cuerpo.
¿Cómo puede ocurrir esto? Bueno pues todo es resultado de que adoptemos una postura equivocada durante mucho tiempo, no solo en el día sino a lo largo de las semanas, de los meses y años.
Vamos a ver un ejemplo, digamos que eres un taxista o una persona que pasa mucho tiempo atrás del volante de un auto. La mayor parte del día estás mal sentado y eso ocasiona que estés presionando todo el tiempo tus órganos internos. Si a esto agregamos el incremento del nivel del estrés propio de esta actividad, las consecuencias negativas de hacer esto durante mucho tiempo no tardan en aparecer. No solo se van a presentar dificultades en la digestión, sino también problemas en los riñones y si además de todo lo anterior tienes sobrepeso, bueno ya te podrás una idea de lo que te espera. Seguramente una corta vida y llena de malestares físicos. Todo esto se convierte en un círculo vicioso difícil de romper, ¿no es así?
Bueno, pues la solución es muy sencilla: Liberando la tensión de la espalda.
Vamos a poner otro ejemplo, se trata ahora de un ejecutivo que trabaja en su oficina y que debe permanecer sentado durante muchas horas frente al computador. Se levanta solo lo necesario para estirarse un poco pero como tiene muchas cosas pendientes, inclusive pide la comida a la oficina y ahí mismo consume sus alimentos. Aquí el dolor de espalda se va a localizar en la parte media de la misma y los problemas de salud adicionales que van a presentarse serán seguramente del tipo respiratorio porque la mayor parte del tiempo está presionando la zona de los pulmones y por lo tanto se debilitarán de manera constante. No solo eso, también sus riñones se verán afectados y con toda seguridad sus órganos sexuales también.
Entonces, ¿ya te diste cuenta de lo importante que es mantener una buena postura?
¿Aun no?
Te voy a poner un ejemplo más, vamos a analizar lo siguiente, ¿Cuál es la postura de un joven cuando está de pie? ¿Y la de un anciano en esa misma posición? Así es, una postura erguida es un signo de juventud y de vitalidad, ¿no es así? Entre más edad tiene la persona, más se va encorvando y por eso muchos ancianos requieren de un bastón para poder caminar y sostenerse en pie. ¡Qué pensarías de una persona de setenta y cinco años de edad que al ponerse de pie está completamente erguida y que además posee una excelente salud? Seguramente al verla pensarías que se ve mucho más joven de la verdadera edad que tiene, ¿o no? ¿Por otra parte, cómo se vería una persona que tiene dieciocho años de edad pero que al ponerse de pie permanece tan encorvado que parece que tiene una joroba en la espalda? ¿Qué reflejaría cada una de sus posturas?
Así es, la postura de la persona dice mucho de sí misma. Por eso es tan importante que al mantenernos de pie y caminar lo hagamos de la manera más erguida posible pero para ello debemos de aprender a quitarnos el dolor de espalda, lo que dará como resultado directo una mejor postura todo el tiempo.
¿No te parece que vale la pena dedicar unos minutos diariamente para lograr esto?
Si lo haces, no solamente te sentirás más ligero sino que además te liberará de muchas otras enfermedades.
Si piensas que vale la pena hacerlo, te voy a describir a continuación como se realiza este ejercicio.
Te comenté al principio de este artículo que ibas a necesitar dos toallas, ¿verdad? Muy bien. También te quiero decir que este es uno de los ejercicios que no podrás realizar estando sentado, lo vamos a hacer en el suelo, así que es necesario que encuentres un pequeño lugar despejado, de preferencia en tu casa.
1.- Vas a extender en el piso una de las toallas.
2.- Con la otra toalla la vas a doblar a la mitad y luego otra vez a la mitad. Después vas a enrollarla lo más compacto que puedas.
3.- Te vas acostar en el piso boca arriba con la rodillas flexionadas y vas a colocar la toalla de manera perpendicular en tu espalda, es decir que vas a quedar recostado sobre ella. Es importante que quede debajo de tu columna vertebral (sí tienes algún problema con tu columna, sería muy bueno que te auxiliara alguien para que supervise que lo hagas bien y no te lastimes). Es muy importante la posición de la toalla. Debe estar colocada a la altura de tus de tu plexo solar y tu cabeza debe quedar completamente colocada encima de la toalla.
4.- Inmediatamente que te coloques sobre la toalla vas a sentir como las vertebras de la columna se van acomodando y no es raro que escuche como “truenan” mientras se acomodan. Es en verdad un sonido agradable.
5.- Vas a colocar las manos sobre tu estomago. En el borde de tus costillas y vas respirar muy lentamente por la nariz. Haces cuatro respiraciones mientras te vas relajando poco a poco.
6.- Vas a colocar las manos en tus ojos cubriéndolos y vuelves a hacer cuatro respiraciones.
7.- Finalmente vas a extender hacia atrás de tu cabeza los brazos estirándolos lo mas que puedas sin esforzarte demasiado, relaja los hombros y realiza cuatro respiraciones. Es importante que las manos no toquen el suelo.
8.- Regresa las manos a la posición del paso cinco, es decir colocadas en tu estomago y vuelve a realizar cuatro a seis respiraciones.
9.- Puedes levantarte en este momento del piso, hazlo de forma muy lenta para no lastimarte.
¿Qué te pareció este ejercicio? ¿lo harás? ¿Cuándo?
Espero que lo hagas hoy mismo y una vez que lo aprendas lo lleves a cabo todos los días. ¡Estoy seguro de que te sorprenderán los resultados que obtendrás!
Muy pronto te mostraré una secuencia de estos mismos ejercicios que complementarán los de hoy.
Hasta la próxima!